Swaps: Cuatro criterios básicos del Tribunal Supremo

swap

Recientemente se han emitido numerosas sentencias sobre los controvertidos Swaps por el Tribunal Supremo.

Desde el planteamiento ante los Juzgados de Primera Instancia hasta la resolución por el Tribunal Supremo, el plazo medio suele ser de aproximadamente 10 años.
Los swaps se comenzaron a colocar de manera muy activa por las entidades financieras principalmente a partir de los años 2006 a 2007 por lo que en estos momentos se está produciendo un gran número de resoluciones del Tribunal Supremo sobre los mismos.

Todavía hay muchas empresas y particulares que se están planteando reclamar ante los tribunales, así como procesos pendientes de recurso ante las Audiencias Provinciales. Por ello es muy interesante estudiar los criterios que está aplicando el Alto Tribunal, pues deberán ser los que guíen tanto el planteamiento de los casos, como las resoluciones en primera y segunda instancias.

Entre las Sentencias del Tribunal Supremo sobre swaps, destaca la de 10 de noviembre de 2015.

La empresa Cutty S.A. era cliente del Banco Santander desde el año 2002. En diciembre de 2006, Cutty concertó con el Banco Santander un swap que durante el año 2007 generó tanto liquidaciones positivas como negativas. En noviembre de 2007 cancelaron la permuta financiera anterior y celebraron otro nuevo contrato de swap “con opción de conversión unilateral y Knock-out”.

No consta que se informase adecuadamente sobre los riesgos que se asumían en caso de bajada de los tipos de interés.

En el año 2008, Cutty obtuvo liquidaciones positivas por 7.103 euros. Sin embargo, en 2009 las pérdidas por liquidaciones negativas fueron de 48.392 euros.

Cutty presentó demanda ante el Juzgado de Primera Instancia de Alicante, solicitando la nulidad del contrato de swap de 2007 por error en el consentimiento. El Juzgado desestimó la demanda considerando que su administrador tenía una formación elevada por tener la misma condición en tres sociedades y además ser apoderado de otras cuatro. La Juzgadora tuvo en cuenta que “había tenido otras pólizas de crédito” y que “lo normal, si el actor tenía dudas, era que se informara o asesorara comprendiendo su contenido”. Además se había firmado otro swap en 2006 y se habían celebrado varias reuniones para la explicación del producto.

Cutty recurrió la sentencia ante la Audiencia Provincial. Para la sala, el swap es un producto complejo, especulativo y de alto riesgo, que requiere el cumplimiento de unos especiales deberes de información por el Banco. La prueba en la primera instancia fue casi exclusivamente testifical, y se considera que no se acreditó haber realizado la necesaria información precontractual sobre los riesgos del producto. La carga de la prueba de acreditar que se ha informado correctamente recae sobre el banco y éste no aportó evidencias al respecto. Así que la Audiencia estima el recurso y declara la nulidad del swap.

El Banco de Santander presenta ante el Tribunal Supremo recursos extraordinario por infracción procesal y de casación.

Sobre el recurso extraordinario por infracción procesal:

El Alto Tribunal concluye que:

1.-VALORACIÓN DE LA PRUEBA: La Audiencia puede volver a valorar las pruebas practicadas en la primera instancia, y ello no vulnera los principios de oralidad, inmediación y contradicción. Cosa distinta es que no se esté de acuerdo con la misma la parte demandada.

2.- CARGA DE LA PRUEBA: Tanto antes de la entrada en vigor de la normativa MIFID, como después, cuando se contrata un swap con inversores no profesionales, existe una asimetría informativa que hace que la carga de la prueba recaiga sobre la entidad financiera.

Sobre el recurso de casación:

1.- LA APRECIACIÓN DEL ERROR: Refiriéndose a la STS de 20 de enero de 2014, indica que no ha quedado probado que se informase al cliente de los riesgos de la operación. El error es esencial pues afecta a presuposiciones que fueron la cusa principal de la contratación del swap. Y la existencia del deber de información por el Banco determina la excusabilidad del error.

2.- LOS ACTOS PROPIOS: Se trae a colación la STS de 15 de octubre de 2015: El swap anterior, no confirma el swap posterior. Y para que haya actos propios, deben concurrir los requisitos de conocimiento y cese de la causa de nulidad que exige el artículo 1311 del Código Civil.

En definitiva, se desestima el recurso del Banco Santander, se confirma la sentencia de la Audiencia Provincial de Alicante que anula el swap, y se le imponen las costas al banco.

Consulte su caso ahora 

Deja un comentario

Idioma




Suscríbase y reciba un libro PDF


Solo por suscribirse recibirá por correo electrónico el enlace para descargar el libro "Cómo cambiar de abogado" en formato digital.
Regístrese aquí

Sígueme en Twitter




Suscríbase a nuestro newsletter:

* Este campo es obligatorio