Categorías
abogado de empresa Bancario estructurados Proteccion de patrimonios tridente Valores Santander

Banco Santander condenado por un “Tridente” en Canarias

abogado tridente

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El Banco Santander ha sido condenado a devolver los 141.124 euros colocados en un “Tridente”  con abono de intereses legales desde la interpelación judicial en sentencia del Juzgado de Primera Instancia nº 9 de Las Palmas de Gran Canaria de 5 de abril de 2013.

 

La demandante era ama de casa y con estudios básicos, sin formación financiera. El banco les recomendó un depósito estructurado y le dijeron que era un plazo fijo. Se trataba de un “depósito estructurado Tridente”. En el contrato, no se describía la posibilidad de perder el capital invertido.  Los 250.000 euros que había invertido perdió más de 200.000 euros de valor.

Se solicita la nulidad por error en el consentimiento, por el carácter abusivo de las cláusulas esenciales del contrato y por vulnerar las normas imperativas que regulan la actividad financiera.

 

El banco alega que no se garantizaba la pérdida de capital y que se advirtió al cliente que la inversión no era adecuada a su perfil.

 

Tras analizar el producto y afirmar que la carga de la prueba recae sobre el banco, el Magistrado-Juez analiza el deber de información de la entidad financiera, y distingue, por una parte el deber de información del banco hacia sus clientes (Ley del Mercado de Valores 79 bis 1) y por otra el deber del banco de informarse sobre sus clientes (LMV 79 bis 5, 6 y 7):

Art.79 bis 7: “Cuando se presten servicios distintos de los previstos en el apartado anterior, la empresa de servicios de inversión deberá solicitar al cliente, (…) que facilite información sobre sus conocimientos y experiencia en el ámbito de inversión correspondiente (….), con la finalidad de que la entidad pueda evaluar si el servicio o producto de inversión es adecuado para el cliente. La entidad entregará una copia al cliente del documento que recoja la evaluación realizada”.

 

A la clienta, minorista, se le hizo el test de conveniencia. La información de que el producto no era conveniente para el cliente, se hizo correctamente por parte del banco. Pero precisamente, este hecho, redobla la exigencia de información sobre el producto que se contrata.

Afirma el Magistrado-Juez que el contrato “no es un ejemplo de claridad”. No recoge de forma comprensible la posibilidad de perder todo o parte del capital.  Además el contrato dice que “el presente producto estructurado es una combinación de una imposición a plazo fijo y una serie de opciones financieras sobre acciones subyacentes”.  Esto puede dar lugar a que se piense que se está contratando un plazo fijo  y no se dice nada del riesgo de pérdida del capital.

Del análisis de la prueba, llega a la conclusión de que no se informó adecuadamente del producto, y por tanto se estima la demanda.

 

Se condena al Banco Santander a devolver el importe invertido y a la demandante a devolver los intereses recibidos. No se hace imposición de costas.

 

Si está afectado por la mala praxis bancaria, puede recuperar su dinero.

 

Consúltenos su caso pulsando aquí.

 

====

Ps.: El próximo miércoles  11 de septiembre, realizaremos con Rankia un webinar sobre    preferentes y   subordinadas. Regístrese gratuitamente aquí.

Deja una respuesta