Categorías
Axa Blog Casos (sentencias) Clausulas limitativas Seguro de incendios Seguros Sentencias seguro de incendios

Seguro de incendio: ¿Cubre a mi perito?

abogado seguro incendio

Tabla de contenidos

¿Cubre el seguro de incendio el coste de mi propio perito?

 

Consulte gratis su caso ahora

En caso de siniestro, especialmente en los de cierta envergadura, el coste de los informes periciales puede ascender a un importe elevado.

En la Ley del Contrato de Seguro no hay previsión expresa para el pago de los informes periciales.

Por tanto, se debe estar a lo indicado en la póliza de seguro.  La interpretación del contrato de seguro sobre esta cuestión genera numerosos conflictos.

Uno de ellos ha sido resuelto por la Sentencia de la Audiencia Provincial de Valencia, Sección 7.ª de 26 de junio de 2023, Res. 306.

Antecedentes de hecho

El 9 de julio de 2020, la empresa de peritaciones “Grupo 10” concertó con Erbenmetal SL un contrato de servicios para realizar una tasación con propuesta de indemnización del siniestro que había sufrido esta empresa.  Se acordaron unos honorarios del 4 % del importe de la indemnización percibida.

Hubo un acuerdo parcial por los peritos sobre el importe a indemnizar en la cuantía de 3.609.646’67 euros, aunque había disconformidad en cuanto a los honorarios periciales.  Grupo 10 los tasaba en el coste efectivo que iba a soportar el asegurado (el 4 % del valor de la indemnización) mientras que Axa pretendía que esos honorarios se limitasen a una cuantía igual al importe de los que le pagaba a su propio perito (un 0.75 % de los daños, esto es 37.041’72 euros).

La aseguradora pagó la indemnización a Erbenmetal y esta abonó a Grupo 10 los 37.041’72 euros, cediéndole los derechos del contrato de seguro en relación con el siniestro por garantía de “Honorarios de Profesionales Externos”.   Quedaban pendientes de satisfacer 107.344’17 euros al considerar que la limitación que la aseguradora quería hacer valer, no superaba los controles de incorporación, transparencia y contenido.

Grupo 10 interpuso demanda frente a AXA en reclamación de esos 107.344’17 euros.

AXA alegó que la cláusula 4.1.10 de las Condiciones Generales era delimitadora del riesgo y que además se vulneraba lo establecida en el artículo 38 LCS al que acudieron las partes.

Primera instancia

El Juzgado de Primera Instancia n.º 4 de Torrent en sentencia de 4 de marzo de 2022, estimó sustancialmente la demanda de “Grupo 10” condenando a AXA al pago de 107.344’17 euros con intereses legales y al pago de las costas procesales.

Audiencia Provincial

AXA interpuso recurso de apelación alegando que el coste de los peritos como “profesionales externos” no se encontraría cubierto por la póliza y que la cláusula 4.1.10 era conocida por el asegurado. Además, no se trataría de una cláusula limitativa de derechos. La firma de un finiquito, acaba con todas las pretensiones de las partes y no cabría ceder un derecho dimanante de una relación contractual previamente extinguida.

Sobre los honorarios del perito

AXA alegó que los honorarios de perito no estarían incluidos en el concepto de “honorarios de profesionales externos”.

Sin embargo, para Juzgador de instancia, se trataba de una cláusula limitativa y que, por tanto, era nula si no cumplía los requisitos del artículo 3 LCS.

La cláusula 4.1.10 establecía que:

“Entendiéndose por tal, los honorarios de peritos e interventores de cuentas, arquitectos, ingenieros, asesores legales o de profesionales de cualquier especialidad, nombrados por el Asegurado para intervenir en su nombre, en la determinación de las causas y la valoración de los daños producidos por un siniestro amparado por la póliza. En ningún caso la indemnización podrá exceder de los importes de honorarios y gastos calculados por el perito del Asegurador.»”.

Esta cláusula era limitativa de derechos, pues restringe, condiciona o modifica el derecho del asegurado a la indemnización, una vez que el riesgo objeto del seguro se ha producido,

No es una cláusula delimitadora del riesgo, pues no concreta el riesgo del contrato que es objeto del seguro, no determina que riesgo se cubre, en que cuantía durante qué plazo y en qué lugar (SSTS de 2 de febrero 2001, 14 de mayo de 2004 y 17 de marzo de 2016).

Por otra parte, para interpretar las cláusulas del contrato, en caso de falta de claridad se debe aplicar la regla del párrafo segundo del artículo 1281CC, es decir, que prevalezca la intención verdadera de las partes.  Y el artículo 1288 recoge la regla “contra proferentem” por lo que la interpretación de las cláusulas oscuras de un contrato no deberá favorecer a la parte que hubiese generado la oscuridad.

La Audiencia concluyó que se trata de una cláusula limitadora de los derechos, que restringía de forma sorpresiva la cuantía asegurada que figura en las Condiciones articulares (que establecen un límite por siniestro de 150.000 €).  Además, queda a la voluntad exclusiva de la aseguradora que es quien decide lo que le paga a su perito (como aclaró el propio perito de la aseguradora en la vista del juicio).

Al no cumplir los requisitos del artículo 3 LCS, es una cláusula nula.

Sobre la intervención del corredor y las cláusulas limitativas

La demandada alegó que como intervino un corredor de seguros, la cláusula 4.1.10 era conocida por el asegurado y, por tanto, no es necesario cumplir los requisitos formales del artículo 3 LCS.  Es una alegación habitual cuando la aseguradora se encuentra con una cláusula limitativa que no está expresamente firmada ni destacada en negrita.

El asesoramiento de un corredor de seguros no permite eludir las obligaciones establecidas en el artículo 3 LCS.  Como establece el Alto Tribunal, entre otras, en su Sentencia de 21 de octubre de 2022 ( ECLI:ES:TS:2022:3753). , respecto a las exigencias que prevé el artículo 3 LCS establece que

 » 2.3. Como sintetizó la sentencia 1029/2008, de 22 de diciembre , las cláusulas limitativas de los derechos de los asegurados deben cumplir, en orden a su validez, como expresión de un principio de transparencia legalmente impuesto, los requisitos de: a) ser destacadas de modo especial; y b) ser específicamente aceptadas por escrito ( art. 3 LCS , que se cita como infringido). La sentencia 402/2015, de 14 de julio , fijó doctrina, reiterada por otras (v.gr. sentencia 234/2018, de 23 de abril ), en la que desgrana los diversos requisitos en que se traducen cada una de esas dos exigencias legales y su finalidad: (a) En cuanto a la exigencia de que las cláusulas limitativas de derechos figuren «destacadas de modo especial»: (i) tiene la finalidad de que el asegurado tenga un conocimiento exacto del riesgo cubierto; (ii) deben aparecer en las condiciones particulares y no en las condiciones generales, por más que, en estas últimas declare conocer aquéllas ( sentencia de 1 de octubre de 2010, – rec 2273/2006 -, entre otras); (iii) la redacción de las cláusulas debe ajustarse a los criterios de transparencia, claridad y sencillez (lo que proscribe «la mezcla de exclusiones heterogéneas objeto de una agrupación que consigue entorpecer su comprensión» – sentencia de 19 de julio de 2012 – rec. 878/2010 -); (iv) deben aparecer destacadas o resaltadas en el texto del contrato; y (v) deben permitir al asegurado, comprender el significado y alcance de las mismas y diferenciarlas de las que no tienen esa naturaleza. (b) Respecto a la exigencia de que las cláusulas limitativas deban ser «especialmente aceptadas por escrito»: (i) es un requisito que debe concurrir cumulativamente con el anterior ( sentencia de 15 de julio de 2008, rec 1839/2001 ); (ii) es imprescindible la firma del tomador; (iii) la firma no debe aparecer solo en el contrato general, sino en las condiciones particulares que es el documento donde habitualmente deben aparecer las cláusulas limitativas de derechos; (iv) esta exigencia se cumple cuando la firma del tomador del seguro aparece al final de las condiciones particulares ( sentencia de 17 de octubre de 2007 – rec 3398/2000 -); también se ha admitido su cumplimiento por remisión de la póliza a un documento aparte en el que aparecían, debidamente firmadas, las cláusulas limitativas debidamente destacadas ( sentencia 22 de diciembre de 2008 – rec. 1555/2003 -); (v) como criterio de delimitación negativa de esta exigencia, hay que destacar que en ningún caso se ha exigido por esta sala una firma para cada una de las cláusulas limitativas. 2.4. En todo caso, y con carácter general, conviene recordar que el control de transparencia, tal y como ha quedado configurado por esta sala (SSTS de 9 de mayo de 2013 y 8 de septiembre de 2014 ), resulta aplicable a la contratación seriada que acompaña al seguro, particularmente de la accesibilidad y comprensibilidad real por el asegurado de las causas limitativas del seguro que respondan a su propia conducta o actividad, que deben ser especialmente reflejadas y diferenciadas en la póliza ( sentencia 452/2015, de 14 de julio ).»

Para cumplir las exigencias del artículo 3 LCS, la cláusula en cuestión debe estar “destacada de modo especial” y debe ser “especialmente firmada por escrito” es decir, tiene que ser firmada de manera independiente a la firma del condicionado general.

Como resuelve la SAP Valencia S7 de 26/06/2023:

“(…) no es cierta la afirmación que realiza el apelante en cuanto a que el canon exigido en el artículo 3 LCS devenga innecesario cuando consta acreditado que el asegurado conocía los términos de la póliza, puesto que el conocimiento que se exige no es meramente formal, sino que este debe ser un conocimiento exacto del riesgo cubierto, así como una comprensión del alcance y significado de la cláusula limitativa, que no podemos dar por acreditado en el presente caso, y ello independientemente de la actuación del corredor de seguros, puesto que la negociación que se efectúa es respecto a las cláusulas insertas en las condiciones particulares y no en las predispuestas condiciones generales del contrato en las cuales se encuentra inserta la cláusula 4.1.10 litigiosa;”

La intervención del corredor no suple la obligación imperativa del cumplimiento de los requisitos del artículo 3 LCS para la validez de las cláusulas limitativas.

Sobre la firma del finiquito

La aseguradora sostenía que la firma del finiquito zanja definitivamente todas las pretensiones que las partes tengan a consecuencia de un siniestro, por lo que la asegurada no puede ceder un derecho dimanante de una relación contractual previamente extinguida. La asegurada Erbenmetal nada dijo al momento de la firma sobre su voluntad de ceder los derechos a un tercero.

Para el demandante, no se trataba de un verdadero finiquito, sino de un mero recibo de percepción de la cantidad que la aseguradora admitía como mínimo. No habiendo renunciado a ejercitar acciones legales, tenía todo el derecho a ceder el crédito y a la reclamación por el demandante.

Para la Audiencia, la aseguradora estaba haciendo supuesto de la cuestión, pues tras examinar el documento, se veía que era un mero recibo, en el que, a mayor abundamiento, se incluía expresamente que no había conformidad respecto a los honorarios que debía recibir el perito de la asegurada.  No constaba indicación alguna de que con la firma del documento finalizasen todas las partes a consecuencia del siniestro.  Así que, no habiendo renuncia, el titular de un derecho en virtud del artículo 1526 C podía cederlo a un derecho, pues no se trataba de una relación finalizada.

Nada impedía a la actora ejercitar las acciones legales que hubieran correspondido a la asegurada.

Conclusión

La Audiencia desestimó el recurso de apelación de AXA Seguros y confirmó la sentencia de la primera instancia.

En cada caso concreto se debe analizar la póliza de seguro para determinar si cubre el coste del perito propio.

Consulte gratis su caso ahora

Deja una respuesta