Sobre el seguro de vida y la falta de declaración de una enfermedad

seguro de vida

 

La aseguradora no puede eludir la indemnización por un seguro de vida si el cuestionario de salud carecía de concreción

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El tomador solamente está obligado a contestar las preguntas que se le formulen.  No existe un deber de declaración por su parte, más allá de responder al cuestionario de salud que le proponga la aseguradora.

El Tribunal Supremo se ha pronunciado en Sentencia de 7 Février 2019 sobre la obligación de la entidad aseguradora de abonar la cantidad estipulada en contrato de vida/incapacidad, en los casos en que el cuestionario de salud es indeterminado o falto de concreción, y pese a que el asegurado conoce que padece una enfermedad.

D. Roberto suscribió el 20 de agosto de 2008  un contrato de seguro con Rural Vida S.A Seguros y Reaseguros  que cubría el fallecimiento y/o la incapacidad absoluta y permanente.

En la póliza constaba como « Declaración del asegurado », la siguiente: « El asegurado declara que tiene plena capacidad para trabajar, goza de buena salud, y no padece o ha padecido enfermedad o lesión (cardíaca, circulatoria, oncológica, infecciosa, del aparato digestivo o endocrina -diabetes-) que haya precisado tratamiento médico… ».

D. Roberto firmó dicha « declaración ».  No obstante, según la información médica incorporada a las actuaciones, cuando suscribió el seguro, había sido tratado de epilepsia.

El seguro de vida tenía como beneficiario a Caja Rural del Jalón, la cual había concedido a D. Roberto un préstamo hipotecario.  Quedaban pendientes 115.080’32€ de capital. En caso de siniestro, la cantidad que abonase la aseguradora iría directamente a la entidad de crédito para la cancelación del préstamo.

La 9 Juillet 2013 el INNS dictó una resolución por la que acordaba la incapacidad permanente y absoluta de D. Roberto, a consecuencia de padecer epilepsia farmacopeasistente y bradipsiquia. El demandante se  dirigió a la aseguradora para informar de este suceso, y que le  abonasen los 115.080’32€ a la entidad bancaria.

Dans cette situation,, la aseguradora solicitó informes médicos de D. Roberto y le negó el pago de la indemnización, alegando que no declaró la enfermedad  que era  conocida y relevante para la correcta valoración del riesgo.

Juridiction de premier degré

D. Roberto,  interpuso demanda el 22 Janvier 2015, recayendo en el Juzgado de Primera Instancia Nº1 Tarazona.

La 7 Octobre 2015 se dictó sentencia fundada en los siguientes motivos:

A) Que no se rellenó el cuestionario de salud por D. Roberto, sino que fue un empleado de la banca con preguntas subjetivas o genéricas. El actor en ese momento trabajaba como vigilante de seguridad.

B) No hubo dolo ni culpa del demandante por no constar las preguntas que se le hicieron al demandante.

En base a esto, se estimó parcialmente la demanda, condenando  al pago al actor del importe de amortización del préstamo hipotecario que había satisfecho desde el 1 Août 2013 hasta la ejecución de la sentencia y el resto hasta los 50.000 euros en la cuenta de préstamo existente entre el actor y Caja Rural del Jalón. Respecto a los intereses, no se condena al pago de los abonados por el préstamo, por haberse estimado parcialmente la demanda. Se condenó a la aseguradora al pago de los intereses del artículo 20 LCS.

Cour provinciale

La aseguradora interpuso recurso de apelación que fue repartido a la Sección 5ª de la Audiencia Provincial de Zaragoza. En  sentencia el 22 Février 2016 lo estimó parcialmente en base a los siguientes motivos:

A) D. Roberto ocultó voluntariamente su enfermedad a la aseguradora por la gravedad de ésta, vulnerando el principio de buena fe contractual.

B) La aseguradora incumplió su obligación de presentar un cuestionario preciso y detallado. Compte tenu de cette, D. Roberto no estaba obligado a manifestar sus dolencias.

C) De esto deriva la obligada aplicación del art. 10.3 Ley de Contrato y Seguros (LSC): La indemnización se reducirá en proporción a la diferencia entre la prima convenida y la que se hubiese aplicado de haberse conocido la verdadera entidad del riesgo.

D) No procedía el pago de los intereses del artículo 20 LCS.

En fin de compte, la Audiencia condenó a la entidad aseguradora al pago de una indemnización reducida según lo indicado en el apartado « c) » anterior.  

Cour suprême

D. Roberto interpuso recurso de casación ante el Tribunal Supremo. Los motivos  fueron:

A) Aplicación indebida, o interpretación errónea del artículo 10 LSC:  La aseguradora no proporcionó un cuestionario como tal, sino que fue el trabajador quien lo cumplimento mecánicamente. Nunca se le preguntó sobre epilepsia, donc D. Roberto no fue quien ocultó su enfermedad. Se debió aplicar la doctrina expresada en las STS de 4 Avril 2007 et 2 Octobre 2006, sobre la obligación de presentar el cuestionario al tomador del seguro.

B) Violation de l'art. 89 LSC, par rapport à l'art. 10.3 LSC. : Transcurrido un año desde la perfección del contrato, no es aplicable el art. 10.3 LSC.

El Tribunal Supremo estima el recurso en base a los siguientes argumentos.

En cuanto a la aplicación del art. 10 LSC, se remite a la sentencia 323/2018 de 30 Mai, en referencia al contenido de la declaración en el cuestionario. En esta sentencia examina las preguntas realizadas en el cuestionario, y si estas permitían al tomador recordar sus enfermedades, y si las estaba ocultando deliberadamente.

La Sentencia 726/2016 de 2 de Diciembre expresa el deber del tomador de responder a todo aquello que pregunte el asegurador. Esta se apoya con el art. 10 LCS, estableciendo que el tomador no está obligado a declarar aquello que no se le pregunte en el cuestionario o por el asegurador.

A la vista de los anteriores razonamientos, la Sala estima que ha sido falta de diligencia de la aseguradora el no especificar las enfermedades en el cuestionario, centrando este únicamente en una pregunta vaga y muy objetiva. No se le puede imputar al tomador que no informara de sus dolencias.

El Alto Tribunal confirma la imposición del pago de los intereses respecto al capital principal, a contar desde la fecha del siniestro. Esta decisión viene apoyada por la doctrina de la propia sala, concretamente en las STS 562/2018 de 10 de octubre y  143/2018 de 14 Mars [...].

Conclusion

Se confirma la sentencia de la primera instancia que obligaba a la aseguradora al abono de la indemnización de la póliza del seguro de vida.  El tomador del seguro no está obligado a declarar las patologías por las que no sea preguntado.

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