Preguntas frecuentes sobre el concurso de acreedores

concurso de acreedores

 

Tabla de contenidos

Estas son algunas de las cuestiones que nos plantean frecuentemente sobre el concurso de acreedores

 

 Consulte su caso ahora

 

El concurso de acreedores es un procedimiento jurídico para conseguir la satisfacción ordenada de los acreedores de un deudor insolvente. Es una figura compleja que genera numerosas interrogantes al deudor.

En esta entrada recogemos las preguntas más frecuentes que nos plantean los clientes cuando tienen una empresa en situación de insolvencia y necesitan buscar una solución legal, bien para poder continuar con la actividad empresarial, bien para cerrarla.

¿Qué es un concurso de acreedores?

Un concurso de acreedores es un tipo de procedimiento legal, regulado en la Ley Concursal, que nace cuando una empresa se encuentra ante la tesitura de no poder hacer frente a sus obligaciones.

Los objetivos de iniciar este tipo de procedimiento son: pagar los créditos a los acreedores y que la empresa pueda salir de esa situación de insolvencia sin ningún tipo de responsabilidad. 

El empresario estará obligado a solicitar la declaración de concurso de acreedores por insolvencia, cuando sea consciente de que no puede pagar a sus acreedores de forma actual o inminente.

¿Para qué sirve el concurso de acreedores?

El concurso de acreedores está enfocado a la solución de los efectos producidos por el estado de insolvencia de la empresa, a través de la reorganización o refinanciación de los créditos que tiene pendiente de abonar. Consiste en reestructurar  las deudas de la empresa para poder hacer frente al pago de las obligaciones.

¿Cuál es la finalidad principal de un concurso de acreedores?

La finalidad principal del concurso es el pago ordenado de los créditos de los acreedores que tenga la empresa, bajo el principio “par conditio creditorum” («igual condición de crédito»), aunque hay que tener en cuenta que se reconocen por la ley diferentes tipos de créditos, otorgando mayor o menor posibilidad de cobro, dependiendo del tipo.

¿Es obligatorio estar representado por procurador y asistido de letrado?

Sí. El deudor actuará siempre representado por procurador y asistido de abogado.

¿Cuántos tipos de concurso de acreedores hay? ¿Qué diferencias hay entre ellos?

Legalmente, hay tres reconocidos: el voluntario, el necesario y el exprés (del que resolveremos las preguntas frecuentes más adelante).

El concurso voluntario es el que se inicia por parte de la empresa. Aunque los administradores mantienen su puesto, son controlados por la Administración Concursal que nombra el juez competente del procedimiento.

El concurso necesario es el que se insta alguno de los acreedores de la empresa, cumpliendo con una obligación legal que la empresa insolvente no ha cumplido. En ese momento, el órgano de administración de la empresa pierde sus funciones, sustituyéndolo la Administración Concursal.

Aquellos acreedores que hayan pedido la declaración del concurso al juez competente, tendrá un privilegio de cobro del 25% de su crédito, es decir, cobrarán mayor cantidad de deuda que el resto de acreedores, pues por la Ley Concursal se entiende que aquel acreedor que solicita la declaración del concurso, realiza un esfuerzo, pues está iniciando un proceso judicial costoso, que posteriormente, beneficiará al resto de acreedores. Por este motivo, la Ley Concursal ha decidido incentivar el ejercicio de esta acción.

Tanto en el concurso voluntario como en el necesario, el juez puede embargar los bienes con carácter preventivo, para garantizar el crédito a los acreedores. En el concurso necesario, los acreedores no necesitan probar que los administradores de la empresa han actuado de forma culpable, mientras que, en el concurso voluntario, sí.

¿Qué fases tiene?

Tanto el concurso voluntario como necesario existen cuatro fases:

  • FASE COMÚN. Se divide, a su vez, en cuatro secciones:
  • Primera. SOLICITUD DECLARACIÓN DEL CONCURSO.
  • Segunda. RESOLUCIÓN JUDICIAL DECLARANDO O DESESTIMANDO EL CONCURSO.
  • Tercera. DETERMINACIÓN DE MASA ACTIVA DE LA EMPRESA.
  • Cuarta. DETERMINACIÓN MASA PASIVA Y CLASIFICACIÓN DE LOS CRÉDITOS DE LA EMPRESA: especiales, generales, ordinarios o subordinados.
  • FASE DE CONVENIO. Recepción de propuestas de convenio. Junta de acreedores y votación del convenio más favorable para sus intereses.
  • FASE DE LIQUIDACIÓN. La Administración Concursal nombrada liquida los bienes de la empresa para pagar la mayor deuda posible.
  • FASE DE CALIFICACIÓN. Se calificará el concurso como fortuito o como culpable.

¿Cuál es la estimación aproximada de duración de un proceso concursal?

La duración de un concurso de acreedores puede variar mucho entre un procedimiento y otro, pues algunos duran unos meses, por ejemplo, en el caso del «concurso exprés», y otros, en cambio, pueden durar varios años. Todo dependerá del tipo de concurso que se presente, y la carga de trabajo del juzgado que lo tramite.

¿Cuál es el coste aproximado de un proceso concursal?

Dependerá del tipo de concurso. Normalmente, se tiene en cuenta el pasivo corriente que tenga la empresa.

¿Cómo saber si la empresa es insolvente?

La insolvencia es aquel estado en el que se encuentra una empresa cuando no puede atender a los pagos que debe realizar,  como, por ejemplo, pagar el salario a sus trabajadores, pagar a la Agencia Tributaria, entidades de crédito, etc. Este pasivo exigible ha de ser superior al activo líquido de la empresa.

Para poder saber si la empresa se encuentra en un estado de insolvencia, hemos de acudir a la contabilidad y a su tesorería. En el momento en que una empresa carezca de liquidez, se encontrará en esa situación de insolvencia. En el momento en que la empresa no pueda cumplir con sus obligaciones, la empresa entra en situación de insolvencia, y, por lo tanto, deberá solicitar el concurso de acreedores.

Si la empresa tiene mucho patrimonio, ¿puede ser insolvente?

Sí, porque lo que garantiza la solvencia de la empresa no es el patrimonio, sino los recursos líquidos o fácilmente liquidables, es decir, que se puedan vender y convertir de forma rápida en dinero.

¿En qué momento es obligatorio iniciar un concurso de acreedores?

Es la Ley Concursal la que obliga a solicitar la declaración del concurso al empresario cuando se encuentre en situación de insolvencia dentro de los dos meses siguientes a encontrarse en esa situación. La Ley Concursal define “estado de insolvencia” como “el momento en que el deudor no puede cumplir regularmente sus obligaciones exigibles”.

Cuando los administradores de la empresa consideren que la situación de insolvencia no se puede revertir, deberán solicitar la declaración de concurso voluntario de acreedores ante el juzgado de lo mercantil competente, en el plazo de dos meses. 

¿Se puede continuar con la actividad empresarial mientras está tramitándose el concurso de acreedores?

Sí, pues uno de los objetivos del concurso de acreedores es poder salir de la situación de insolvencia y poder continuar activa, salvo que se decida realizar una propuesta de liquidación anticipada.

¿Qué ocurre con los trabajadores?

El hecho de solicitar la declaración de concurso de acreedores, no supone la obligatoriedad de paralizar la actividad empresarial como se ha dicho anteriormente, al menos en principio. Los salarios de los trabajadores se devengarán como créditos contra la masa.

¿Durante el concurso, se puede llevar a cabo un ERE?

Sí, pero será tramitado por el juez competente de la tramitación del concurso, no la Autoridad Laboral.

¿Quién es competente para llevar el concurso de acreedores?

El competente será el juzgado de lo mercantil del partido judicial donde tenga la empresa su domicilio social. También puede iniciarse el procedimiento en el partido judicial del centro de los intereses principales de la empresa. 

¿Qué pasa si no se presenta el concurso de acreedores en el plazo legalmente establecido?

En caso de no presentarse en el plazo de dos meses desde que se conoce el estado de insolvencia de la empresa, se producen dos efectos: se impide al deudor proponer anticipadamente convenio, y los administradores podrán responder personalmente del pasivo que quede cuando el concurso acaba en liquidación.

¿Qué sucede si se venden todos los bienes de la empresa antes de entrar en concurso de acreedores?

Todos los actos de disposición que se hayan realizado en perjuicio de los acreedores, en los dos años anteriores a declararse el concurso de acreedores, volverán al patrimonio de dicha empresa, a través de la acción rescisoria.

Al declararse el concurso, se investiga si se realizaron determinados actos en perjuicio de la masa activa, para los acreedores. Se denomina “período de sospecha”.

¿En qué momento se puede instar el concurso necesario por los acreedores?

Los acreedores pueden acudir al juez y solicitar que se inicie un concurso necesario de acreedores cuando la empresa se encuentre en situación de insolvencia. Para los acreedores no se exige un plazo concreto como en el concurso voluntario. El juez admitirá a trámite la primera solicitud del concurso necesario que se presente, si es que lo considera oportuno. Para que el concurso necesario sea admitido, la empresa tiene que haber dejado de pagar a una pluralidad de acreedores. El que insta el concurso necesario el que deberá probar que se cumple el requisito de que existan varios acreedores a los que no se ha pagado.

¿Puede inadmitirse por el juez el Concurso Voluntario? ¿Y el Concurso Necesario?

Sí, pues se ha de acreditar  el cumplimiento de los presupuestos del concurso establecidos en los artículos 1 a 7 de la Ley Concursal.   La cuestión principal es la existencia de una situación de insolvencia por el deudor. 

¿Se puede paralizar un concurso necesario?

Sí. La paralización se realizará mediante el abono del importe adeudado al acreedor que instó el concurso, justificando documentalmente ante el juzgado competente, el pago de la deuda.

¿Qué pasa si se insta un Concurso Necesario si no hay insolvencia?

El juez no solo no lo admitirá, sino que puede condenar al acreedor o acreedores que lo instaron, al pago de las costas y al abono de una indemnización por los perjuicios causados a la empresa, por los daños que le hayan podido causar.

¿Qué documentación se ha de aportar para solicitar el concurso?

La documentación que se ha de aportar junto con la solicitud de concurso es la siguiente:

  • Apud acta a favor del Procurador.
  • Memoria explicativa de la situación económica y jurídica de la empresa de los tres últimos años.
  • Listado de centros de trabajo de la empresa.
  • Valoración de los bienes que tenga la empresa en su patrimonio.
  • Propuesta de viabilidad.
  • Identificar a los socios, a los administradores o liquidadores, dependiendo del caso, y al auditor de cuentas.
  • Inventario de bienes y derechos, ofreciendo los datos estimados de su valor real.
  • Listado de los acreedores: datos del acreedor, cuantía del crédito y su vencimiento.
  • Las cuentas anuales e informes de auditoría de cuentas de los tres ejercicios anteriores.
  • Memoria que explique la situación de la empresa y los cambios producidos, si es que ha habido, en el patrimonio de la misma después de depositar las últimas cuentas en el Registro Mercantil.

Una vez se admite el concurso de acreedores por el juez, ¿cuáles son las primeras fases del proceso?

Declarado por el juez competente el concurso de una empresa, procederá al nombramiento de la Administración Concursal. Si el concurso instado fue el voluntario, el régimen de actuación que se establecerá a la Administración Concursal será el de intervención, mientras que, si se instó el concurso necesario, se establecerá el régimen de suspensión.

Tras esto, ordenará la publicación de la declaración del concurso en el Boletín Oficial del Estado (BOE).

Cuando se declara el concurso de acreedores en el BOE, los acreedores tienen la obligación de declarar las cuantías  y  concepto de sus créditos, para que la Administración Concursal elabore el «listado de acreedores».

Al declararse el concurso y publicarse en el BOE, se evitará que la empresa pueda realizar actos de disposición sobre los mismos en perjuicio de los acreedores.

¿Qué es un Administrador Concursal?

Un Administrador Concursal será la persona que se encargue de llevar adelante el concurso de acreedores, velando por el interés tanto del concursado como de los acreedores. La Administración Concursal será nombrada por el juez, y estará presente durante todo el procedimiento, hasta la conclusión del concurso.

Para poder ser Administrador Concursal, no solo se ha de ser economista o abogado que pueda acreditar 5 años de experiencia profesional efectiva en el ejercicio de dicha profesión, sino que se deberá acreditar formación especializada en derecho concursal.

La Administración Concursal de un procedimiento también puede llevarse a cabo por una sociedad profesional especializada.

¿Cuánto cobra la Administración Concursal?

Los honorarios que corresponden por este procedimiento concursal se rigen por los aranceles establecidos legalmente, en función, tanto del inventario de bienes y derechos como del pasivo de la empresa. Estos honorarios se abonarán por la sociedad en concurso de acreedores, considerándose como “crédito contra la masa”.

Una vez declarado el concurso, ¿qué debe hacer la empresa?

Los pasos a dar tras la declaración del concurso, dependerá de si la empresa quiere continuar o no con la actividad empresarial.

En caso afirmativo, la empresa deberá realizar un convenio, para intentar llegar a un acuerdo con los acreedores, en el que se establecen quitas (reducciones de la deuda) y esperas (alargamiento de los plazos de pago).

En caso de que la empresa concursada no quiera continuar con la actividad empresarial o que no llegue a un convenio con los acreedores, procediéndose al cierre de la misma, se procederá a su liquidación, vendiendo los bienes para pagar a los acreedores.

¿Qué efectos tiene la declaración de un concurso en los acreedores?

Una vez instado y declarado el concurso de acreedores, estos deberán comunicar sus créditos y se paraliza el devengo de intereses.  Se paralizan los procesos ejecutivos y no se podrán instar nuevas demandas contra de la empresa concursada. 

¿Cuántos tipos de acreedores hay reconocidos?

No todos los acreedores son iguales, sino que hay varios tipos:

  • Acreedores privilegiados especiales: los que dispongan de una garantía real (una entidad bancaria que concedió a la empresa un préstamo hipotecario sobre un bien).
  • Acreedores privilegiados generales: son tanto Agencia Tributaria, como Tesorería General de la Seguridad Social y los trabajadores.
  • Acreedores ordinarios: por ejemplo, los proveedores.
  • Acreedores subordinados: son los créditos que tienen los propios socios frente a la empresa, las multas o los intereses devengados.

¿Cuál es la clasificación de los créditos concursales?

Sí, pues el orden de los créditos establece el efecto que un convenio tiene sobre ellos.

  • Créditos ordinarios: quedarán sometidos a las quitas y esperas que se establezcan en el convenio.
  • Créditos privilegiados: quedarán sometidos al convenio si los acreedores votan a favor del mismo.
  • Créditos subordinados: la satisfacción de este tipo de créditos concursales comenzará cuando se hayan pagado los créditos ordinarios y privilegiados.

¿Cómo se paga a los acreedores?

En caso de existir liquidación de la empresa concursada, el orden de los créditos será el siguiente:

  • Créditos contra la masa: se abonarán a su vencimiento.
  • Créditos con privilegio especial: se abonarán con cargo al bien al que esté vinculado dicho crédito.
  • Créditos con privilegio general, ordinarios y subordinados: se abonarán liquidando los bienes de la empresa concursada, pues se pagan con dinero metálico.

¿Cómo se determinan las deudas de la empresa?

Una vez nombrada la Administración Concursal, deberá elaborar un informe en el que se incluyan  los acreedores con sus créditos y cuantías y si están reconocidos o no por la empresa concursada.

Los acreedores deberán acreditar la cuantía, a través de la aportación de la siguiente documentación: contratos, facturas, proformas, instrumentos de pago válidos, albaranes, recibos del banco, etc.

¿Qué es la masa activa?, ¿Y la pasiva?, ¿Y los créditos contra la masa?

La masa activa de un concurso de acreedores es el conjunto de bienes que integran el patrimonio de la empresa y con la que se tiene que pagar los créditos a los acreedores. En cambio, la masa pasiva es el conjunto de créditos que nacieron antes de la declaración del concurso.

Por su parte, los créditos contra la masa, son aquellos créditos que nacen después de la declaración del concurso. Estos créditos son los que permiten la tramitación del concurso. Se deben satisfacer antes que cualquier otro crédito.

¿Qué diferencia hay entre los créditos concursales y los créditos contra la masa?

Los créditos concursales son los nacidos antes de la declaración del concurso, mientras que los créditos contra la masa con los que surgen después de la declaración del mismo.

Los créditos contra la masa ser abonados a su vencimiento. Los créditos concursales deberán esperar al convenio o a la liquidación de la empresa, tras deducir del patrimonio de la empresa los bienes y derechos necesarios para satisfacer los créditos contra la masa.

¿Qué pasa si se quiere continuar con la empresa porque desarrolla una actividad empresarial viable?

En este caso, lo que se buscará será realizar un convenio, es decir, llegar a un acuerdo con los acreedores, mediante las quitas o esperas. Este convenio deberá ser aprobado por la mayoría del pasivo de la empresa. Si se aprueba, al convenio quedarán sometidos no solo los acreedores ordinarios, sino también los subordinados. En cambio, los acreedores privilegiados, sólo quedarán vinculados al convenio si votan a favor del mismo.

¿En que consiste la fase de liquidación del concurso?

Una vez se llegue a esta fase, el objetivo es vender los bienes que tenga la empresa concursada en su patrimonio, para poder pagar a los acreedores con el dinero que se obtenga. También se puede transmitir de forma íntegra el negocio a una empresa viable.

¿Es posible solicitar el concurso, y a la vez, el convenio o la liquidación?

Sí, es posible. Lo pueden solicitar tanto la Administración Concursal como los propios acreedores. Junto con la solicitud de declaración del concurso de acreedores, se puede proponer un convenio o solicitar la liquidación. Esto supone una agilización en la tramitación del procedimiento concursal.

Si se solicita el convenio, se acude al concurso con una negociación ya establecida. Esta negociación ha de ser aprobada por el juez.

Solo la empresa deudora puede solicitar anticipadamente la liquidación. La liquidación anticipada facilita la salida de los bienes que tenga la empresa en su patrimonio, obteniendo mayor cuantía por ellos.

¿Qué pasa si la empresa tiene un bien hipotecado?

La hipoteca es considerada por la Ley Concursal como un crédito privilegiado. En el caso en que el préstamo hipotecario recayera sobre un bien del patrimonio de la empresa, que sea esencial para que pueda desarrollar su actividad profesional, los acreedores no podrán pedir que se liquide dicho bien para abonar las deudas. Se deberá aprobar un convenio o transcurrir un año desde la declaración del concurso sin que se produzca la apertura de la fase de liquidación del concurso de acreedores.

Todas las ejecuciones que se pretendan realizar de las garantías reales, como, por ejemplo, una hipoteca, quedarán suspendidas desde que se declare el concurso, salvo que ya estuviera anunciada la subasta del bien o que la ejecución no recaiga sobre bienes o derechos necesarios para que la empresa concursada pueda continuar con su actividad empresarial.

¿Cómo finaliza el concurso?, ¿Qué significa la fase de calificación?

El juez debe declarar la conclusión del concurso. El concurso de acreedores finaliza con la calificación del mismo por el juez, pudiendo ser culpable o fortuito.

La finalización del concurso se produce por cumplimento del convenio, es decir, que se paguen los créditos de cada acreedor, por inexistencia de bienes para poder satisfacer los créditos de los acreedores, o por renuncia de todos los acreedores al cobro de los créditos.

La calificación del concurso puede ser fortuita o culpable.En el primer caso se exonera a los administradores de toda responsabilidad por el estado de insolvencia. Si los administradores produjeron o agravaron la situación de insolvencia, la calificación será de culpable. 

¿Puede la Administración Concursal calificar el concurso?

la Administración Concursal emite un informe en el que propone una calificación del concurso.  Pero la calificación la hace el Juez del concurso y el informe del administrador concursal no es vinculante. 

¿Qué consecuencias tiene la declaración del concurso como culpable?

Una de las posibilidades de declaración de concurso, es que se declare como culpable. Así lo calificará el juez cuando considere que exista dolo o culpa grave, cuando los administradores o liquidadores hubieran incumplido los deberes legales, como, por ejemplo, el deber de solicitar la declaración de concurso en el plazo legalmente estipulado, o el deber de colaborar con el juzgado que tramita el concurso.

En caso de que el concurso se declare culpable, los administradores:

  • Serán inhabilitados para administrar bienes ajenos por un plazo de entre 2 a 15 años.
  • Perderán de los derechos que puedan tener como acreedores.
  • Podrán responder con sus bienes personales de los créditos no atendidos tras la liquidación de la empresa concursada.

¿Se puede instar un nuevo concurso tras archivarse el anterior?

Sí, siempre y cuando hayan transcurrido mínimo 3 años desde el último concurso instado, aunque también es posible volver a abrir el concurso que fue archivado en su momento.

¿Qué es un concurso de acreedores exprés?

El concurso de acreedores exprés es una de las modalidades reconocidas por la Ley Concursal. Es la vía rápida para poder cerrar una empresa. La empresa se liquida, se extingue, no hay convenio con los acreedores.

Está pensado para aquellas empresas que se encuentran en situación de insolvencia y no tienen bienes en su patrimonio para poder liquidar las deudas, o teniéndolos, su valor es insuficiente para poder cubrir los costes que supone instar un concurso de acreedores ordinario.

Con este concurso, una vez instado ante el juez, y comprobado por él que se cumplen los requisitos legalmente establecidos, se procede al cierre de procedimiento judicial mediante la conclusión del concurso y sin tramitación del mismo. Con la conclusión del concurso, se declara la extinción de la empresa de forma inmediata, sin liquidación de los bienes, puesto que ya ni dispone de ellos.

¿Cuáles son los requisitos del concurso exprés?

Los requisitos para poder solicitar este tipo de concurso son los siguientes:

  • Que la empresa se encuentre en situación de insolvencia y se vea obligado a cerrar.
  • Que la empresa carezca de bienes o que tenga un valor insuficiente para poder pagar a los acreedores.

¿Cuáles son sus ventajas?

Con la declaración del concurso exprés, se evita que las deudas se deriven al administrador de la empresa concursada, por lo que no responderá personalmente de las mismas. Simplemente, quedará exonerada la empresa y no habrá derivación, salvo en los casos en que una entidad pública haya abierto un expediente.

Cuando una empresa se ve sumida en un estado de insolvencia, y no tiene bienes para poder liquidar y abonar las deudas a los acreedores, acudir a este tipo de concurso de acreedores evitará a la empresa instar un procedimiento largo y costoso.

¿Cuáles son los efectos del concurso exprés?

Tras instarse el concurso exprés y ser admitido por el juez, los efectos son los siguientes:

  • No se nombra por el juez a la Administración Concursal. Junto con la solicitud de declaración del concurso exprés, se ha de presentar la documentación acreditativa que justifique la tramitación del concurso como exprés, para que sea revisada por el juzgado, y se dicte auto de conclusión del concurso.
  • No habrá fase de calificación del concurso.  No se deriva responsabilidad del deudor por la situación de insolvencia de la empresa.
  • Cuando se dicte conclusión del concurso, el mismo auto dará por extinguida la empresa y cerrará la hoja de inscripción en los registros públicos que corresponda.
  • La declaración y conclusión del concurso exprés se publicará en el BOE, en el Registro Público Concursal y en el tablón de anuncios del juzgado que esté tramitando el procedimiento.
  • Se expedirá mandamiento dirigido al Registro Mercantil que corresponda para que inscriba la conclusión del concurso.

Son numerosas las cuestiones que se planean alrededor del concurso de acreedores. Contáctenos ahora y su abogado especializado en concurso de acreedores le las resolverá.

 Consulte su caso ahora

Deja un comentario

Idioma




Suscríbase y reciba un libro PDF


Solo por suscribirse recibirá por correo electrónico el enlace para descargar el libro "Cómo cambiar de abogado" en formato digital.
Regístrese aquí

Sígueme en Twitter



Suscríbase a nuestro newsletter:

* Este campo es obligatorio