Los 9 errores legales más frecuentes en las Startups

Startup

 

¿Cuáles son los errores legales más frecuentes que cometen los emprendedores cuando montan su startup?


Los errores más frecuentes, sin establecer un orden de importancia ni de frecuencia, con los que nos encontramos, son los siguientes:

1.- Falta de asesoramiento legal profesional: En muchas ocasiones, los emprendedores redactan contratos o pactos de socios sobre modelos “bajados” de Internet: Esto puede tener consecuencias muy graves y no le va a ayudar en absoluto cuando necesite la entrada de inversores en su negocio.

2.- No investigar al inversor: Es frecuente que los emprendedores no verifiquen cuidadosamente a las personas con las que se sientan en la mesa a negociar: Es necesario comprobar la reputación de los inversores y de las personas con las que se trabaja. En cierta manera, “nos casamos” con los inversores cuando entran en la empresa. Seguro que muchos de los lectores pasan más horas con su proyecto que con sus parejas. Así que más vale preguntar a otros emprendedores que hayan tenido relación con los inversores para saber a quien “nos metemos en casa”.

3.- Contratos laborales mejorables: Es habitual la existencia de contratos laborales verbales, o escritos de una manera extraordinariamente simple. En cualquier contratación laboral de una startup es recomendable al menos dejar claros dos temas: acuerdos de confidencialidad y propiedad de las invenciones por estar éstas dentro del objeto del contrato laboral. La falta de cláusulas que especifiquen estos puntos pueden dar lugar a graves problemas en el futuro. En esta entrada, comenté sobre estas situaciones.

4.- Propiedad industrial: En relación con el punto anterior, la propiedad industrial de una invención puede pertenecer a la empresa para la que el emprendedor estaba trabajando. Se debe comprobar que no se ha incurrido en esta situación. Para muchas startups, la propiedad industrial es su activo más valioso y un conflicto sobre el mismo podría dejar a la empresa “vacía” de contenido. Una vez comprobado que no hay este tipo de problemas, se debe proteger debidamente dicha propiedad industrial. Y la protección de la propiedad industrial, va mucho más allá de entrar en la web de la “OEPM” y registrar una marca.
Por otra parte, para que los inversores quieran entrar en su empresa, la explotación de la propiedad industrial deberá ser un derecho de la sociedad y no pertenecer a uno de los socios como persona física.

5.- Forma Jurídica: Nos hemos encontrado casos en los que los emprendedores son reacios a montar una sociedad limitada, y funcionan como una sociedad civil o una comunidad de bienes: En estas situaciones, los socios responden personalmente con todos sus bienes: Un problema en  la empresa puede costar muy caro.

6.- Falta de un Pacto de socios: Pasada la “luna de miel” de los socios, surgen discrepancias y es algún socio quiere irse o se hace necesaria su exclusión: La ausencia de un pacto de socios que facilite estos procesos suele hacer que acabe cerrándose la empresa.

7.- Control de la empresa: Con relación al pacto de socios, se echa en falta el establecimiento de cláusulas que delimiten el control por los fundadores con relación a decisiones muy importantes en la compañía: Endeudamientos de importancia con relación al activo, emisión de nuevas acciones, o situaciones de compra o venta de las acciones.

8.- Negociar sin el equipo adecuado: La negociación de la entrada de inversores, requiere formar un sólido equipo entre los emprendedores y su abogado experto en la materia. No es conveniente utilizar al amigo abogado que se dedica por ejemplo, al derecho de familia por que no tiene la experiencia ni los conocimientos adecuados. Negociar sin un abogado experto es ponerse en una situación de desventaja. Todos los inversores expertos los tienen.

9.- Responsabilidad de los administradores: Cada vez hay más situaciones en las que los administradores pueden resultar personalmente responsables (con todo su patrimonio presente y futuro) a pesar de haber constituido una sociedad de capital. Por ejemplo, en caso de un concurso de acreedores sin haber depositado las cuentas anuales.

Existen otros errores legales en los que incurren muchas startups, pero los iremos comentando en otras entradas.

 

Consulte su caso ahora 

Deja un comentario

Idioma




Suscríbase y reciba un libro PDF


Solo por suscribirse recibirá por correo electrónico el enlace para descargar el libro "Cómo cambiar de abogado" en formato digital.
Regístrese aquí

Sígueme en Twitter



Suscríbase a nuestro newsletter:

* Este campo es obligatorio