Confirmada nulidad de un Clip (Swap) de Bankinter en Vigo

clip swap bankinter

 

 

 

 

 

 

 

 

 

La Audiencia Provincial de Vigo ha confirmado la nulidad de un Clip (Swap)  de Bankinter  en Sentencia de 10 de febrero de 2014.

 

Se trataba de un Clip Bankinter Extra contratado por una sociedad limitada en septiembre de 2008. Es un swap o permuta financiera con carácter complejo (a la luz de diversas Resoluciones del Servicio de Reclamaciones del Banco de España), para cuya comprensión requiere una formación financiera muy superior a la que posee la clientela bancaria en general. Por ello, la entidad financiera debe estar en condiciones de acreditar que, con anterioridad a la formalización de la operación, se ha facilitado al cliente un documento informativo sobre el instrumento de cobertura ofrecido, en el que se indiquen las características principales sin omisiones significativas.

Por la fecha del contrato, se debe aplicar la Ley del Mercado de Valores en su versión posterior a la reforma de la Ley 47/2007.

Son destacables las obligaciones que recoge el Real Decreto 217/2008 en sus artículos 60 a 64:  información imparcial, clara y no engañosa, indicando los riesgos, sin ocultar ningún aspecto, haciendo simulaciones y con antelación suficiente.

La Audiencia Provincial dice que el “folleto explicativo” publicitario, incumple lo dispuesto en el artículo 60 del RD 217/2008 por que no incluye referencia a las desventajas y a los eventuales riesgos, “lo que lo convierte en un documento publicitario no equilibrado”.  No cumple las exigencias y principios que la propia entidad recoge en su “Guia Básica del MiFiD en Bankinter”.

Sobre la información verbal del empleado del banco, se considera insuficiente, sin recabar la información necesaria sobre el perfil inversor de la empresa.  De hecho, no se hizo test de idoneidad ni de conveniencia.

El propio contrato sufre de un déficit de información. En las condiciones generales, no se informa con precisión de los riesgos que se producirían en caso de una bajada de los tipos de interés por debajo del tope. El contrato habla de posible reducción o anulación del beneficio pero no de pérdida.  Las cláusulas de cancelación son ambiguas y genéricas y no se ofrece la necesaria información a fin de que el cliente pueda tener una estimación aproximada de los gastos a soportar.  Ademas, la CNMV ha valorado las cláusulas del contrato diciendo que “hubiese sido recomendable que se hubiera informado de los riesgos de forma más destacada” y sobre la cancelación anticipada “su carácter genérico habría hecho recomendable que se especificaran los elementos o fórmula que subyace en las expresiones “situación de mercado” y “precio de mercado” o el medio que puede tener el cliente para contrastarlos”.

En resumen, se considera que hubo vicio en el consentimiento.

 Pero a mayor abundamiento, se añade como causa de la nulidad la desproporción entre las condiciones establecidas en el contrato, al establecer los distintos escenarios de los tipos de interés.

Pero por si esto fuera poco,  del clausulado se desprende que el banco se reserva el derecho a cancelar el contrato durante toda su vigencia, lo que comporta una manifiesta vulneración de la doctrina normativa del artículo 1.256 del Código Civil. El cliente sólo puede cancelar en las ventanas, y el banco cuando considere que se dan “condiciones de mercado”.

 En definitiva, se desestima el recurso del banco, se confirma la sentencia de Primera Instancia, y se imponen a Bankinter las costas de la apelación.

 Consúltenos su caso pulsando aquí.

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