Declarado nulo un Swap del BBVA en San Sebastian

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El Juzgado de Primera Instancia nº4 de San Sebastián ha declarado nulo un Swap de BBVA en sentencia de 20 de febrero de 2014, condenando al banco al pago de las costas.

 

El demandante era una sociedad limitada, que desde el año 2006 había contratado en total tres swaps. Se reclama por el último, contratado en junio de 2008. Dicho swap tenía un nominal de 1.000.000 euros.   En el contrato se recogen una serie de menciones sobre la capacidad, conocimiento y experiencia del contratante, la conveniencia e idoneidad del producto y la exclusión de asesoramiento en la colocación del mismo.

Al Swap objeto de la demanda, no se le aplicaba la reforma de la LMV realizada por la Ley 47/2007, pero sí que debía cumplir con lo establecido en la versión anterior de la LMV y con el RD 629/1993.  La LMV  ya entendía que los swaps o contratos de permuta financiera estaban dentro del ámbito de aplicación de la ley, y se fijaban en su artículo 79 los principios de actuación de las entidades financieras, que debían “comportarse con diligencia y transparencia en interés de sus clientes y en defensa de la integridad del mercado”, y “desarrollar una gestión ordenada y prudente, cuidando de los intereses de los clientes como si fuesen propios” y “asegurarse de que disponen de toda la información necesaria sobre sus clientes y mantenerlos siempre adecuadamente informados”.

Por su parte, el RD 629/1993 obliga en su artículo 16 que las liquidaciones “expresen con claridad los intereses y comisiones o gastos aplicados” y a que se informe a los clientes de “todos los asuntos concernientes a sus operaciones”. Además incorporaba como Anexo un Código de conducta  que establecía la exigencia de información (art.4),  que los productos sean los adecuados para los clientes (art. 5.1), que la información fuese “clara, correcta, precisa, suficiente y entregada a tiempo”, “haciendo hincapié en los riesgos de que cada operación conlleva” y por último, que “cualquier previsión o predicción debe estar razonablemente justificada y acompañada de las explicaciones necesarias para evitar malentendidos” (art. 5.3).

Al demandante, no se le entregaron copias del contrato ni folleto informativo alguno. Tampoco se les informó de que se iba a confirmar el producto mediante una llamada telefónica, manifestando desconocer lo que era un contrato marco.

No e informó sobre los costes de cancelación, ni de la posibilidad de situaciones negativas, ni se entregó ningún borrador de contrato ni documentación informativa alguna.

El perito aportado por la demandante, señala las deficiencias en cuanto a omisión de informaciones en las liquidaciones, la falta de información sobre costes y sobre la cancelación anticipada. Además, analizando los números, indica que este swap no cumple funciones de cobertura.

Para el Juzgador, el elemento clave es la falta del contrato marco de operaciones financieras.  La confirmación del Swap  señala que “hasta que se suscriba el contrato marco, ambas partes acordamos la aplicación de su clausulado a esta confirmación y el resto de confirmaciones suscritas o a suscribir entre nosotros, con las modificaciones y especificaciones que se recogen en la presente confirmación”.  Se dice por un lado que se va a intentar suscribir el CMOF y que a la firma de dicho contrato marco la confirmación firmará parte y estará sujeta al mismo, pero al mismo tiempo, se nos dice que mientras no se suscriba el contrato marco sus cláusulas se aplicarán a la confirmación, con las modificaciones que en la misma pudieran producirse.  El contrato marco recogía la fórmula de cálculo para el caso de vencimiento anticipado. Pero el demandante al firmar la confirmación, no conocía el CMOF por que nunca le fue entregado.  El CMOF también recogía la autorización a grabar las conversaciones, que luego ha utilizado el banco como prueba. Sin embargo, como el CMOF no se firmó, no hay tal autorización.

Como dice la Sentencia de la Audiencia Provincial de Barcelona sección 1 de 31 de julio de 2013, en un caso similar en el que no se había firmado ni aceptado el contrato marco, “el demandante ha confirmado una permuta financiera en el vacío. No basta que el contrato esté en la web del BBVA S.A. para que se entienda aceptado y entendido por la demandante, tiene que ser explicado  y firmado”.

El contrato marco contenía elementos esenciales para comprender el alcance y las obligaciones que supone el contrato, sin que baste para ello la remisión a una página web.

En cuanto a los requisitos del error invalidante, se considera que el actor fue inducido, a consecuencia de una insuficiente y defectuosa información, a error sobre la sustancia objeto del contrato. Por otra parte, el error es excusable, por que la entidad financiera no cumple con su deber de información.  Por último, es evidente el nexo causal entre el error padecido y la decisión de contratar, por que el demandante suscribe el contrato sobre un falso conocimiento de la esencia del contrato.

En definitiva, se estima la demanda, se declara la nulidad del Swap  y se ordena la recíproca restitución de prestaciones, con pago de las costas por el banco.

Consúltenos su caso pulsando aquí.

 

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