¿Quién puede firmar un contrato de arrendamiento?

ARRENDAMIENTOS

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

La regulación legal exige que tanto arrendador como arrendatario tengan la capacidad necesaria para firmar un contrato de arrendamiento.

Arrendador

 El arrendador, puede ser tanto el propietario, como el titular del derecho de uso o disfrute de la cosa que no sea personal o intransferible.

Puede ser una persona física o jurídica que tenga la capacidad suficiente para disponer, especialmente cuando la duración del contrato puede ser prorrogable por voluntad del arrendatario alargándose el contrato durante más de seis años. Por encima de ese plazo se considera como un acto de disposición, que tiene una trascendencia mayor de lo que son los actos de administración ordinaria.  De esta manera, padres y tutores necesitan una autorización judicial (art. 1548 del C.Civil)  y los administradores necesitan un poder especial.  Si se tratase de un inmueble perteneciente a una empresa en concurso de acreedores, debe estar prevista la capacidad del administrador concursal para realizar este tipo de contratos en el auto de declaración del concurso o necesitaría la aprobación por el juez.   Los menores de edad pero mayores de 16 años y los sometidos a curatela, necesitan de sus padres o curadores para firmar arrendamientos con una duración superior a 6 años.

Si se trata de un inmueble de la sociedad de gananciales, se necesita el consentimiento de ambos cónyuges, para contratos de más de 6 años.

En el caso de que el contrato tenga una duración inferior a los 6 años, se considera que es un acto de administración ordinaria y no se requiere esta capacidad reforzada.

Arrendatario

El arrendatario puede ser tanto una persona física como jurídica en el caso de tratarse de un arrendamiento para uso distinto de la vivienda.

Si se trata de un arrendamiento de vivienda, se discute si deben ser solamente personas físicas o se admiten personas jurídicas.

Debe tener capacidad general para contratar.

Necesitarán de la asistencia de padres,  tutores, curadores o administradores concursales los menores no emancipados, los incapacitados y los sometidos a concurso de acreedores.

El tema hasta ahora planteado no tiene excesiva complicación.  Los problemas surgen cuando se presentan cambios en los sujetos del contrato de arrendamiento, pero esto será objeto de otras entradas futuras.

Consúltenos su caso pulsando aquí.

 

 

 

Deja un comentario

Idioma




Suscríbase y reciba un libro PDF


Solo por suscribirse recibirá por correo electrónico el enlace para descargar el libro "Cómo cambiar de abogado" en formato digital.
Regístrese aquí

Sígueme en Twitter



Suscríbase a nuestro newsletter:

* Este campo es obligatorio